Rolex creó el Oyster Perpetual Sea-Dweller en 1967 para enfrentarse al desafío que presentan las misiones submarinas prolongadas.
El Sea-Dweller está específicamente diseñado para el buceo de saturación. Gracias a su válvula de helio, puede soportar la descompresión durante el ascenso y controlar la vuelta a la superficie, la fase final de la exploración de aguas profundas.
Con una hermeticidad garantizada hasta 610 metros de profundidad cuando se lanzó en 1967, luego a 1220 metros desde 1978, el Sea Dweller combina todos los atributos del reloj de submarinismo moderno.
El Sea-Dweller, puesto a prueba en condiciones reales como parte del programa Tektite iniciado en conjunto con la NASA, la Marina de los Estados Unidos y el gobierno estadounidense en 1969, se utilizó en los primeros experimentos importantes con hábitats submarinos.
>profundidades durante largos periodos. Consiste en alojar a submarinistas en un hábitat de presurización, para así reproducir la presión que prevalece en su entorno de trabajo submarino. Así, no es necesario que se sometan más que a un único proceso de descompresión al concluir su misión.
Este proceso puede dañar el reloj. Los buzos respiran una mezcla de gases compuesta principalmente por helio, cuyos átomos son extremadamente finos y pueden penetrar la caja. De vuelta a la superficie, el helio atrapado dentro puede crear un fenómeno de exceso de presión interna responsable de comprometer su integridad.